jueves, 13 de marzo de 2014

13 de marzo

Eufrasia



Virgen precoz, siglo V
Princesa de la casa imperial de Bizancio, a los cinco años rechazó el marido que le había destinado el emperador Teodosio, a los seis quedó huérfana de padre, a los siete ingresó en un convento junto a su madre, a los ocho se hizo novicia, a los nueve se prometió a Jesús y juró conservar para Él perpetua virginidad, a los diez comenzó a ser asediada por el demonio que la vejaba violentamente con tentaciones contra la castidad, a los once hizo trabajos forzados en el patio del convento, bajo el ardiente sol del mediodía, a los doce se empeñó en comer solamente un día de cada tres, a los trece rechazó otro marido e hizo llorar al emperador, que regaló una gran fortuna a los pobres. A los treinta años, batidos ya todos los records, sólo le faltaba morirse. Lo hizo en Egipto, en el año de 413.
Estando ya en su lecho de muerte, tanto su compañera de celda
Julia como la abadesa del convento, le imploraron que les obtuviera la gracia de estar con ella en el cielo. Tres días después de la muerte de Eufrasia, Julia falleció y, poco después, lo hizo la abadesa.
Fueron sus primeros milagros.
Comparte su día con Rodrigo y Salomón, apostatas musulmanes de la ciudad de Córdoba, degollados el 13 de marzo del año 895 por haber abjurado de Mahoma, y con Eric, quien rechazó la corona de Dinamarca para hacerse ermitaño y luego peregrino, hasta que también un 13 de marzo, pero de 1450, al atravesar la Puerta de Santa Susana, para su sorpresa, en vez de en Perugia, se encontró en el Cielo.

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