sábado, 20 de julio de 2013

20 de julio

Elías

 Profeta en su tierra - 900 a. C.




Elías o Eliyahú, que significa “Dios es mi confianza”, fue profeta del Señor en tiempos de Ajab. Para aleccionar al monarca, que se había casado con la cruel Jezabel, y defender los derechos del único Dios ante el pueblo infiel a su Señor, a Elías se le dio por jugar con fuego. Algunos de sus seguidores quedaron iluminados, otros calentados y la mayor parte incinerados.
Para más detalles, pueden consultarse las Escrituras, aunque cabe adelantar que, junto a Moisés, estuvo entre el público en el monte Tarbor cuando Jesucristo hizo el acto de Transfiguración ante sus discípulos Pedro, Juan y Santiago, dejándoles ver Su Gloria, pero sólo por un momento.
Comparte su día con Margarita de Antioquia, que consagró su virginidad a Cristo, venció a los demonios y fue degollada por recalcitrante, y con san Xi Guizi, que no siendo más que un chino catecúmeno confesó su fe ante la multitud y fue bautizado con la sangre que brotaba de sus heridas.

viernes, 19 de julio de 2013

19 de julio

Macrina la Menor 

Virgen, hacia 327 -379

 Hija de santa Emelina y san Basilio el Mayor, nieta de santa Macrina la Mayor y hermana de san Basilio el Grande, de san Gregorio de Niseno y de san Pedro de Sebaste,

Aunque era de una belleza extraordinaria, conservó siempre la virginidad. No era para menos.

Permaneció siempre junto a su madre, ayudándola a administrar las grandes propiedades de la familia, que sería muy rica, pero mezquina, hasta el punto de que la miserable mortaja que envolvió a Macrina tras su muerte, hubo de ser pedida en préstamo a la Iglesia. 
Del cáncer que, por recato, curó por sus propios medios, había quedado una señal insignificante, que san Gregorio percibió todavía en el cuerpo difunto, siendo así el único que pudo solazarse en la contemplación de su extraordinaria belleza, en amor fraterno.
19 de julio

Justa y Rufina



Neuróticas, m. 287


Es mucho lo que se ignora de estas dos andaluzas ciudadanas de Roma, integrantes de una familia que practicaba el cristianismo en forma clandestina y, ya más abiertamente, la alfarería. Se sabe apenas que en ocasión de una fiesta en honor a Venus, unas mujeres que marchaban en la procesión, al pasar frente a su casa rompieron unas jarras que había junto a la puerta, que en retribución ellas rompieron la imagen de Venus y que la policía les rompió el cuello.
Todo esto sucedió, si sucedió, en el año de Gracia 287, en la ciudad de Sevilla.
Veneradas en su ciudad natal, donde se celebra su culto el 17 de julio, son protectoras de los alfareros y cacharreros, así como de la catedral de Sevilla y de la Giralda.
De entre todas las cosas que se ignoran de ellas sobresale la razón por la que protegen el alminar de una mezquita.
Comparten su día con Vicente Paúl, protector y patrono de los galeotes y nos niños abandonados, con Macrina la Menor y con Arsenio, funcionario romano que al jubilarse no se retiró a una casita de los suburbios sino al desierto de Egipto. Esperaba encontrar a Dios.




jueves, 18 de julio de 2013

18 de julio
Sinforosa

Mártir junto a sus siete hijos, m. en 130



En una ocasión en que el emperador Adriano había inmolado en honor a sus dioses robustos bueyes y nobles corderos con el propósito de interrogar al oráculo, los dioses le negaron toda revelación diciéndole: “La viuda Sinforosa nos atormenta a diario invocando a su propio dios”, nombrando al Señor en minúsculas, tal como acostumbran hacerlo los dioses paganos, que no son Uno y Trino, sino muchos.
Adriano hizo llevar a la viuda y a sus siete hijos a su presencia, conminándola a cesar con sus oraciones, pero ella se mantuvo firme, tras lo cual el emperador ordenó abofetearla, colgarla de los cabellos y ahogarla en el agua.
No satisfecho con esto, ordenó atar a los hijos a siete estacas, donde valiéndose de tornos, los esbirros les descoyuntaron las articulaciones. Luego, una vez que Crescencio fue estrangulado, Juliano recibió una puñalada en el pecho, el corazón de Nemesio fue perforado por una lanza, a Primitivo le acuchillaron todo el cuerpo, a Justino le destrozaron la cadera, a Estacteo le abrieron el costado y a Eugenio, el menor, lo rasgaron de arriba abajo como a una tira de papel, Adriano consiguió al fin consultar al oráculo sin interferencias
18 de julio
Arnulfo


Obispo, 580 - 640. 


De familia distinguida, casó con Doda, una condesa franca que le dio dos hijos: Anseguis y Clodulfo, que sería santo. De acuerdo a las costumbres de la época, se distinguió como comandante militar del rey Teodeberto, pero mientras disfrutaba emolumentos y honores mundanos junto a su amigo Romarico, no se olvidó de cosas más elevadas y espirituales.
Llamado por Dios o harto de Teodeberto, Doda y los niños, contrajo matrimonio con la iglesia de Metz, donde fue consagrado obispo en el año 611, siempre acompañado de Romarico.
Quince años después, obtuvo la designación de un sucesor y se retiró a los Vosgos, para casarse con la soledad, que nunca fue tanta ya que todo lo siguió haciendo en compañía de Romarico. Y así vivió en comunión con Dios hasta su muerte.
Sus restos, enterrados por el pegajoso Romarico, fueron transferidos un año más tarde, por orden del obispo  Goerico, a la basílica de los Santos Apóstoles en Metz.
No he hecho nada bueno en la vida”, dijo en su lecho de muerte.
En Metz no piensan lo mismo y lo han hecho santo. 
Al igual que otro Arnulfo, también obispo, aunque de Soissons, se lo venera también el 18 de julio y ambos son tenidos por santos patronos de los cerveceros, que los creen uno solo, pero lo ven doble.

17 de julio

Alejo


Mendigo, m. 417 
 

Hijo del senador romano Eufemias, en la noche de bodas Alejo llevó a su esposa al dormitorio, se extrajo el anillo y se lo puso a su cónyuge. Después se desabrochó el cinturón y, cuando ella esperaba algo más emocionante, se lo regaló como recuerdo.
Con algo de dinero para el viaje, corrió hacia el puerto y subió a un barco, ya listo para zarpar. En Odessa y en Mesopotamia regaló el resto de su dinero y vivió durante diecisiete años como mendigo en las puertas de diversas iglesias. Finalmente regresó a Roma y, sin darse a conocer, se las arregló para instalarse frente a la casa paterna, debajo de la escalera principal. Se alimentaba de los residuos de la cocina y los sirvientes lo importunaban con burlas y bromas pesadas, como molerlo a palos o echarle las aguas servidas y otras travesuras de similar tenor. Él todo lo toleró en silencio y jamás se le escuchó una protesta.
Así, en santa abnegación, vivió otros diecisiete años hasta que, durante un oficio solemne celebrado por el Papa Inocencio I, se oyó una Voz revelando que en casa de Eufemias había un santo. Inocencio interrumpió la misa y todos corrieron hacia el lugar, encontrando a Alejo muerto bajo la escalera principal. En un puño mantenía un papel en el que había garabateado la historia de su vida. Se trataba de la versión romana de un viejo cuento oriental, pero la escalera es auténtica: está sobre el Aventino.
Protector de los pedigüeños, peregrinos y fabricantes de cinturones, se lo invoca para alejar todo lo malo que nos rodea, desde Satanás hasta los malos pensamientos.
Comparte su día con san Colmano de Irlanda, que durante su peregrinación a Jerusalén, al pasar por Stockerau fue confundido con un merodeador y despachado inmediatamente a su destino, pero celestial; con Teresa de San Agustín Lindoine, guillotinada con sus compañeras durante la Revolución Francesa y con santa Marcelina, hermana del obispo san Ambrosio, que la quería mucho.




16 de julio
Carmen


 
El 16 de julio es también el día de Carmen, nombre derivado del Carmelo, una cadena montañosa de Palestina que, partiendo de la región de Samaria, acaba por hundirse en el Mediterráneo, cerca del puerto de Haifa.
Una tradición piadosa sostiene que, desde los días de los profetas Elías y Eliseo, hubo en aquella zona hombres de oración que vivían en soledad la búsqueda de Dios. En el período de los cruzados surgió entre los cristianos el extraño deseo de vivir sobre aquellos páramos una vida dedicada a la adoración del Señor. Así surgió en esos montes la vida carmelita, y su consiguiente convento, en cuyo centro está emplazado el santuario de la Virgen del Carmen.
¿Qué importancia tiene que jamás haya existido ninguna Carmen? ¿Por qué las niñas no pueden llevar este nombre que la Virgen ha puesto a su disposición?